Cinco historias para superar la Navidad.

Elvio Sánchez

Cuando llegan estas fechas aflora mi espíritu de “Anti-Navideño convencido”. El consumismo desesperado, tan proclive en estas fechas siempre me ha hecho desconfiar del verdadero significado de la Navidad.

Ya desde pequeño, siempre traté de encontrar puertas que me ayudarán a salir ileso de todo aquello que para otros niños era el momento más esperado del año. Fueron el cine y el poder de las historias los que me ayudaron a poder darle algún sentido a esa época del año que yo no acababa de entender.

En esto último nace el motivo de este post/regalo, simplemente poder compartir con vosotros aquellas historias que aún hoy siguen dando vueltas en mi cabeza y en mi corazón.

Elegiré solo cinco…podrían ser más, pero la lista se haría interminable.

En primer lugar sitúo el maravilloso “Cuento de Navidad”, escrito por Paul Auster y llevado al cine en la película Smoke dirigida por Wayne Wange. Me encantó lo diferente de la premisa…..Un escritor recibe el encargo del New York Times de escribir un cuento navideño. Abrumado por la tarea, pensaba que no podía escribir nada interesante sobre el tema, decide que la historia que escriba, deberá escapar de toda sensiblería. Para buscar inspiración acude a un estanco de Brooklyn regentado por su amigo Auggie Wren, un peculiar fotógrafo que retrata, diariamente, la misma esquina del barrio y el paso del tiempo. Él será quien le ofrezca al autor esa original historia que estaba buscando. Maravillosa, sin más.
 

El segundo lugar se lo otorgo a “The Silent Partner”. Un thriller canadiense, que fue un éxito en los años 70’. Casi nadie recuerda esta joya, que ha quedado relegada como otras tantas buenas películas.

Basada en una novela del danés Anders Boldensen, contiene una premisa muy atrayente. Un cajero de banco (Elliot Gould) con un estilo de vida aburrido y apático – su única afición destacable es coleccionar peces raros en su acuario-, se encuentra ante una situación límite: Su banco es atracado por un hombre disfrazado de Santa Claus (Christopher Plummer), aquella situación le hace tomar una decisión que cambiará por completo su vida. De ahí todo va a más. Me encantó cuando la vi.

Para la tercera posición me inclino por The Nighmare before Christmas. Esta hermosa película producida por Tim Burton y dirigida por Henry Sellick es una mezcla de cine de animación (stop-motion) con un musical, más el oscuro mundo del creador de Eduardo Manostijeras.

Aunque la selección se me está haciendo difícil, hay muchas buenas historias y no quiero caer en ejemplos de relatos navideños que rozan lo tópico, le doy el cuarto lugar a una historia tan mágica como real, me refiero a Noche de Paz (Joyeux Noël). Esta historia (también utilizada este año por Sainsbury’s para su campaña de navidad) sucedió en verdad durante la Primera Guerra Mundial, un conflicto que a lo largo de los 1400 días que duró, dejaba un balance de 6.000 hombres muertos cada día. De esta terrible tragedia nació un suceso que me pareció mágico y que sucedió realmente, muy a pesar de que los gobiernos y los medios de la época intentaran silenciar la historia conocida como “La tregua de Navidad” ó la tregua de “Khaki Chum” en alusión a las vestimenta militar de las tropas.

En aquel tipo de guerra de trincheras, los soldados de ambos bandos solían estar separados muchas veces por apenas unos metros. No solo podían intuirse, sino que podían perfectamente verse y oírse.

La premisa se basa en que muchas veces la vida posee más significado de cara a la muerte, y se puso de manifiesto aquella Nochebuena de 1914, esa cercanía obró el milagro: las armas callaron y los hombres cantaron.

Por último, y cambiando de tono, dejo el quinto lugar para El Cuento de Navidad de los Muppets (The Muppet Christmas Carol).

Un film producido y dirigido en 1992 por el gran Brian Henson y basado en una adaptación de “A Christmas Carol” de Dickens. Una divertida comedia musical, mezclada con un toque de drama y protagonizada por Los Muppets y el gran Michel Caine como Scrooge.

Podría extenderme hasta la eternidad, pero creo que con estas cinco historias podeis superar la Navidad sin riesgos para la salud mental…llega la hora de brindar y de dar los regalos. Mientras tanto yo me convertiré de nuevo en el Anti-Navidadeño convencido de siempre. Felicidades!!!!