George Lois: “El gran Storyteller Gráfico”.

Elvio Sánchez

Se ha hablado tanto de George Lois, el diseñador gráfico que inventó la categoría de lo que hoy conocemos como “Dirección de Arte” que… ¿Qué más se puede decir de él?

Quizás y en lo que a mi me toca, sería agregar que él es uno de los grandes Storytellers de la historia de la comunicación contemporánea.

Él fue el que cambió la percepción de ESPN, la conocida empresa dedicada a los contenidos deportivos, de “Demolition Derby” a la cadena deportiva número uno con su campaña “In Your Face”, “en su cara”.

También él fue el que resucitó a la moribunda MTV tras su primer año en antena con el famoso éxito “I want my MTV”.

I want my MTV

Pero en estas líneas que quiero compartir con vosotros, me gustaría centrarme en el trabajo que este gran comunicador hizo para la revista Squire.

Creo que hay pocas cosas que sobrepasan el puro trabajo gráfico para convertirse en iconos de nuestra historia reciente. Esto ocurrió en abril de 1968, con una portada diseñada por él y protagonizada por Muhammad Ali posando como si fuera el mártir San Sebastián, que se colocó en el ojo del huracán, pero atrajo también las miradas de medio mundo.

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El gran Maestro siempre nos dice que para un gran trabajo, debes invertir así tu tiempo: un 1% de inspiración, un 9% de transpiración y un 90% de justificación. En este concepto encontramos la respuesta a uno de los grandes problemas de la comunicación de hoy: La poca base de pensamiento anterior a la ejecución que damos a nuestras ideas. Muchas ideas se quedan solo en clichés ó chistes, no hay tema de conversación ó sea nada interesante para contar.

Pero volviendo a las portadas de Esquire, solo podemos decir que eran tremendas historias contadas desde una portada de una revista.

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Esas portadas son arietes visuales que se convierten en catalizadoras de diálogos sobre temas que la gente encuentra incómodos. Contando con el completo respaldo del editor jefe Harold Hayes, Lois gozó de un control creativo total.

Hayes, a veces, ni siquiera sabía lo que iba a publicar hasta que recibía la portada, ya terminada. Este tipo de acuerdos son bastante difícil de encontrar en la industria editorial de hoy.

Su trabajo ya pertenece a la mágica tradición de contar historias…inaugurando la  categoría de Storytellers gráficos.