Nuestra historia

comillas-naranjaÉrase una vez…

El inicio de la historia de “Hakawati Café” comienza a incubarse durante un viaje que hicimos con unos amigos a Marrakech.

La experiencia que vivimos en el corazón neurálgico de la ciudad: la Plaza Jamaa El Fna, nos ofreció la posibilidad de descubrir, de hacernos pensar de una manera distinta, sobre cómo nos comunicamos y nos relacionamos.

Sin estar rodeada de edificios remarcables, podría sorprender que este gran espacio poligonal suscite tanto interés en los turistas de todo el mundo. Y es que el gran atractivo de esta plaza es su gente.

Cada día se adueñan del espacio los personajes más insólitos: encantadores de serpientes, adivinadoras de la suerte protegiéndose bajo sus sombrillas, sacadores de muelas, mujeres tatuando con henna, artistas callejeros…

Pero desde el principio hubo algo que nos llamó poderosamente la atención y que no tenía ningún fin turístico, unos círculos de gente que se formaban alrededor de un orador. Eran los Hakawatis ó contadores de cuentos. “Haka” significa te contaré en árabe.

No hubo un solo día en que no nos quedáramos extasiados ante estos grandes Storytellers. Sin entender una sola palabra podíamos sentir el corazón de la historia en el nuestro. Boquiabiertos nos dimos cuenta de que las historias que los Hakawatis cuentan cada día son transmitidas, desde hace miles de años, por el boca a boca de la gente. Como veis, las redes sociales existían mucho antes de que apareciera internet.

De vuelta en Madrid, comenzamos a pensar qué interesante sería utilizar las técnicas narrativas para crear relaciones entre las marcas y la gente.

Entonces nos pusimos a trabajar, a estudiar, a conocer gente fuera de España con experiencia en Storytelling , Brand Content, Social TV, Tendencias e Innovación.

Empezamos a diseñar nuestras propias herramientas, basadas en dos principios fundamentales del Storytelling: Las técnicas narrativas y los Objetos Sociales.

Y creamos Hakawati Café. Parte del nombre caía de cajón, Hakawati. Pero nos sonaba incompleto, fue así cuando decidimos agregarle la palabra Café, en homenaje a esos espacios de tertulia que tanto nos gustan.

Vivimos una época con cambios tan radicales que alguien que tuvo la oportunidad de estudiar una carrera en comunicación antes del 2003, está prácticamente obligado a volver a estudiar ó renovar su experiencia profesional totalmente. Esto es solo un ejemplo, pero que nos marca perfectamente este fin de era.

Nuestra filosofía ante estos tiempos tan excitantes para nuestro trabajo es, “Reemplazar al miedo a lo desconocido con curiosidad”. En esto estamos y en esto creemos. Continuará…..